¿Cuál es el recubrimiento mínimo de varilla en losas y columnas en Ecuador y por qué es clave para la durabilidad de una estructura?
El recubrimiento de varilla es un detalle constructivo que muchas veces se subestima en obra, pero que tiene un impacto directo en la durabilidad y seguridad de una estructura. En este artículo explicamos cuánto recubrimiento se utiliza normalmente en Ecuador para losas y columnas, qué puede ocurrir si no se respeta y cómo garantizarlo correctamente durante el proceso constructivo.
Equipo Técnico KÜPA
12/1/20253 min read


¿Cuál es el recubrimiento mínimo de varilla en losas y columnas en Ecuador?
En obra muchas veces se habla de resistencia del concreto, del diámetro de la varilla o del diseño estructural, pero hay un detalle que suele pasarse por alto y que es igual de importante: el recubrimiento.
El recubrimiento de varilla es la distancia que queda entre el acero y la cara exterior del concreto. Parece algo simple, pero si no se respeta correctamente puede comprometer la durabilidad de toda la estructura.
En Ecuador, especialmente en zonas con alta humedad o cercanas al mar, este punto cobra aún más importancia.
¿Por qué es tan importante el recubrimiento?
El acero necesita estar protegido dentro del concreto. Si queda demasiado cerca del encofrado, la humedad puede llegar hasta la varilla y empezar el proceso de corrosión.
Cuando la varilla se oxida, se expande. Esa expansión genera presión interna y termina agrietando el concreto. Lo que empieza como una pequeña fisura puede convertirse en un problema estructural serio con el paso del tiempo.
Además, el recubrimiento correcto ayuda a:
Mejorar la adherencia entre acero y concreto
Proteger frente al fuego
Garantizar la vida útil de la estructura
No es un detalle estético. Es un tema de durabilidad y seguridad.
¿Cuánto recubrimiento se usa normalmente en Ecuador?
Siempre se debe respetar lo que indican los planos estructurales. Sin embargo, en la práctica común en obra se manejan valores como referencia:
Losas interiores: entre 2.5 cm y 3 cm
Vigas: alrededor de 3 cm
Columnas: entre 3 cm y 4 cm
Elementos en contacto con el suelo: mínimo 5 cm
En zonas costeras o ambientes agresivos, el diseñador estructural puede especificar mayores espesores de recubrimiento.
El error más frecuente no es desconocer la medida, sino no garantizarla correctamente al momento del armado.
El problema real en obra
En teoría todos saben cuánto recubrimiento debe tener una losa o una columna. El problema aparece cuando la malla empieza a pisarse, cuando se camina sobre ella, o cuando se usan piedras o bloques improvisados para levantar el acero.
Ahí es donde el recubrimiento deja de ser uniforme.
Si una parte queda con menos espesor del necesario, esa zona será la más vulnerable a futuro. Y el concreto no perdona errores de ejecución.
Cómo asegurar el recubrimiento correcto
La manera más práctica y confiable es utilizar separadores plásticos o alzas diseñadas específicamente para construcción.
Estos elementos cumplen una función muy simple pero fundamental: mantener la varilla exactamente a la altura que el diseño estructural exige.
Cuando se utilizan separadores adecuados:
La altura se mantiene uniforme en toda la superficie
No se absorbe humedad como sucede con materiales improvisados
Se evita que el acero toque el encofrado
Se agiliza el proceso de armado
En losas con casetón EPS, por ejemplo, es importante distribuir los separadores de manera regular, generalmente en los vértices de la malla y cada ciertos cuadros, para que la carga se distribuya correctamente y no se generen puntos débiles.
Un detalle que marca la diferencia
En muchas construcciones los problemas no aparecen el primer año. Aparecen cinco o diez años después, cuando el concreto empieza a mostrar manchas de óxido o desprendimientos.
En la mayoría de esos casos, el origen fue un recubrimiento mal ejecutado.
Garantizar la distancia correcta entre el acero y el encofrado no es un lujo ni una exageración técnica. Es una medida básica de calidad.
Conclusión
En Ecuador, el recubrimiento mínimo suele estar entre 2.5 y 4 cm dependiendo del elemento estructural y las condiciones ambientales. Pero más importante que conocer la medida es asegurarse de que realmente se cumpla en obra.
El uso de separadores plásticos adecuados permite mantener el recubrimiento uniforme, mejorar la calidad del vaciado y aumentar la durabilidad de la estructura.
A veces, pequeños detalles constructivos son los que realmente determinan la vida útil de un proyecto.
